Ver.
Es poco probable que tu y yo veamos lo mismo cuando vemos la misma cosa, nuestra base de experiencia siempre es única e intransferible, podremos coincidir en nuestro mirar la experiencia<del mismo modo, pero nuestros matices intrínsecos dotarán a la experiencia de un contenido único. Para entrar en contacto contigo a través del mirar he de saber de nuestras diferencias, apreciando lo mío como propio y valorando lo tuyo como un nutriente para mi propia
experiencia. Ver es entrar en contacto destacando la figura sin perder la conciencia del resto. No se puede fijar exclusivamente la atención en lo "relevante" sin sacrificar el sentido del contexto que completa la escena. La relación entre la figura y el fondo es lo que va a originar las experiencias posteriores. Nos bloqueamos, tanto si miramos hacia otro lado, tratando de evitar
la figura emergente, como si clavamos la mirada en ella, ya que de esta forma
amortiguamos el contacto visual.
Escuchar
El que al escuchar toma contacto está siempre atento a lo que se dice, pero también al sonido en sí, de modo que oye bastante mas que las palabras. Escucha todo lo que tiene algún sentido para él, y es afectado por lo que oye.
Cuando el que escucha oye, sabe que ha establecido un buen contacto, y cuando
el que habla sabe que es oído también su contacto se reanima. (Polster`s)
Las personas que no están en contacto con el ambiente parece que escuchan, cuando en realidad solo están esperando el momento oportuno para tomar la palabra, ya tienen un punto de vista anterior a lo que escuchan, con lo que en realidad no están escuchando.
Podemos comprobar que hay personas que oyen en función de su experiencia de vida, oyen críticas siempre, o juicios, o acusaciones, o sienten agresividad permanente en el mensaje, o tal vez personas que necesiten escuchar continuamente la aprobación del otro. Todo esto son bloqueos en el contacto. Estar en contacto adecuado con el ambiente, ver y escuchar, implica atención. Atención en la observación y en la escucha. La melliza desdibujada del darse-cuenta según decía Perls.
La atención.
A la atención se la puede entender como el foco que hace resaltar unos objetos del resto, la figura, siendo la conciencia, como un continuo de vigilia-sueño la luz que ilumina esa escena, el fondo.
Existen dos modelos de atención: Los modelos de filtro o estructurales, que se refieren a la característica de la propia atención, los regula mas el aprendizaje del hecho concreto, son repetidos en el tiempo y demandan poca cantidad o calidad de atención. Practicar muchas veces una misma tarea trae consigo el descender en los recursos atencionales automatizándolos.
Cuando nos encontramos ante el volver ha hacer lo mismo ponemos en marcha la respuesta que ya conocemos, que seguramente será lo primero que aparecerá en nuestra atención. En esta atención el problema puede estribar en pedirle dos tareas contradictorias o incompatibles.
Es el procesamiento automático
Los modelos de capacidad o de recursos limitados, centrados en los límites de la atención a la hora de realizar tareas. Son producto del momento y demandan mayor intensidad en la atención al ejecutar la acción. Es la atención en la figura que emerge del fondo, el problema en este modo de atención reside en hacer mayor la demanda de atención que la capacidad existente. Es el procesamiento controlado.
Veamos diferentes calidades atencionales: Atencion como concetracion
La atención es una focalización perceptiva con claridad de la conciencia hacia un conjunto de estímulos, hacia un fenómeno sensorial que se abre paso. Es la figura que emerge del fondo. Es la atención como la orientación de la conciencia hacia ese fenómeno que se experimenta, siendo la concentración la persistencia concentrada de la atención. La conciencia es la luz que ilumina la escena y la atención es el foco que hace iluminar unos objetos del resto.
Atencion como selección Atención selectiva es la capacidad o habilidad para separar los estímulos relevantes de los irrelevantes, para poder extraer del fondo el conjunto de figuras que requiera el momento. Es la capacidad para seguir una fuente de información cuando hay otras muchas que compiten por atraer la atención, es la atención selectiva La atención nos permite seguir algún acontecimiento de interés entre otros muchos, nos da la capacidad necesaria para seguir una fuente de información aunque haya otras muchas que también requieran de nuestra atención, este "afinar en" no es que en si mismo sea
patológico, lo que ocurre es que por otro lado, puede limitar nuestra capacidad para seguir todos los acontecimientos que ocurren en nuestro fondo de conciencia. La atención selectiva pretende concentrarnos en un acontecimiento, excluyendo a los demás hasta que ocurra algo mas importante que interrumpa la concentración, pero, para que esto ocurra necesitamos de alguna forma percibir también aquellos acontecimientos a los que no estamos atendiendo.
Atencion como activacion
La activación está relacionada con la focalización de la atención y con el grado o
intensidad de la misma. La claridad y nitidez en la puesta en escena de la figura.
Nuestra política de distribución es encargada de administrar los recursos disponibles de forma selectiva y pondera entre las estructuras del proceso. Esta política depende de las disposiciones duraderas en el tiempo, de la intención del momento, de la evaluación de las demandas y de la activación.
Atención como vigilancia Hipervigilancia o hipersensibilidad hacia el medio. Es una dedicación atencional definida por el propio trabajo a realizar, sin prejuzgar la actitud o el estado de la persona. En las tareas de vigilancia se eleva la atención en la tarea y disminuye la sensibilidad, no hay figura mientras no emerja la misma, pero se está en la tarea de prevenir su aparición. Puede ocurrir que en la vigilancia la percepción equivoque el cometido, o, que el cansancio disminuya la atención y pierda el sentido de la vigilancia.
Atención como expectativas El ser humano por conocimiento y experiencia previa, anticipa, se prepara, adopta sesgos, para bien o para mal, con esto es mas eficaz y mas rápido, pero la expectativa por si misma no puede concretar la acción, y cuando no se cumplen los acontecimientos previstos se deteriora el rendimiento. A las expectativas hay que definirlas como fines concretos de actuación, y dotarlas de los medios necesarios para poderlas llevar a cabo, comenzando por el medio mas próximo, el actual, que es en el que hay que poner la atención necesaria (concentrándose en ello). Si este no fuera el correcto proceder, obviamente este tipo de atención es el que viene definido en el continuo del darse cuenta como zona de fantasía,no hay presencia, no hay atención en el aquí y ahora, es expectativa de futuro.
Palabra y Voz
Los Polster se expresan así sobre la palabra: Ninguna palabra es idéntica para dos momentos o circunstancias diferentes, ya que la aparición de una palabra constituye un acontecimiento en el que culmina una vida entera de sensaciones,
deseos, recuerdos e imágenes. Así entendida cada palabra auténtica debería tener, lógicamente su configuración propia y única de significado. Las palabras tienen significado, o significados, en ellas mismas, porque son símbolos, y como tal señalan algo diferente de ellas mismas, pero el darse-cuenta, es absoluto, es como el día y las estrellas, como nubes y montañas, y éstas son como la música, no hay que entenderlas, hay que escucharlas y dejarse estar en ellas, observando sus formas.
El lenguaje se compone de palabras, y la expresividad lingüística de una persona,
lo que dice y cómo lo dice, nos habla mucho de cómo es. Hay personas de pocas y medidas palabras, parcos en el habla y escuetos en la construcción gramatical. Hay otros que vuelcan las palabras al exterior sin miramiento, se desbordan en un torrente multifacético.
Hay quien habla con precisión milimétrica, y hay quien se permite la libertad poética. La voz tiene dirección y tiene impulso. Puede ser armónica , en cuyo caso establecerá contacto y será bien recibida por los interlocutores, generando sosiego en el momento y haciendo posible el fluir del contacto. Puede resultar agresiva, con el consiguiente rechazo por parte del ambiente, ya que con seguridad traspasará las fronteras del contacto e intimidará, incomodará o encrespará al oyente, provocando su resistencia.
Si la voz carece de la fuerza que requiere el momento relacional, se perderá, no entrará en contacto real, es mas que probable que las palabras se pierdan antes de llegar al destino, lo que provocará, o el decaimiento de la conversación, o la retirada de alguna de las partes. Hay voces destinadas ha hablar en público, que se apoyan en su potencia y despliegan toda su energía cuando la ocasión lo requiere, y hay voces que están destinadas a la intimidad, al contacto mas íntimo, voces de timbre mas bajo.
A través de la palabra y de la voz entramos en contacto. Se produce la fusión (que no con-fusión) con el "tu", el "vosotros", o el "ellos". El contacto nos lleva a unirnos y a separarnos, a juntarnos y a retirarnos, y esta paradoja nos acompaña continuamente, y nos cuesta mucho resolverla. O bien nos sentimos solos, o bien nos quedamos pegados, o bien escapamos continuamente, o tal vez evitemos.
El buen contacto supone que yo tenga mi sentido del propio yo, y que además tenga claro cuales son los límites de mi frontera de contacto, y qué, o quién, permito que traspase la frontera, y qué es lo que rechazo. Necesito saber si yo dependo del consentimiento del otro, o si yo transgredo las fronteras de los demás. Necesito saber si se salir o no puedo salir del otro y me quedo pegado, necesito sentirme bien situado en el mundo, respetar mi propia soledad y la de los demás, y reconocer mi lugar como propio, estar a gusto en el palo de gallinero que me corresponda en cada momento
El contacto solo se puede producir entre seres independientes, que se arriesgan a
quedarse pegados en el mismo, ya que pasamos del yo-tu al nosotros, y ahí nos jugamos nuestra denominación de origen. Pero en un contacto sano tenemos la posibilidad de nutrirnos del otro y del ambiente, ya que si se produce contacto, hay experimentación, y obviamente, se produce cambio.
La frontera de contacto es el lugar en el que se experimenta el yo con lo que no es el yo, y esa vivencia es nutritiva si es sana. La frontera es la consecuencia de toda una vida de aptitudes adquiridas y experiencias de vida. Valores, momentos del recuerdo, imágenes, escenas, vivencias, todo esto que está en la frontera de contacto interviene cuando se establece un nuevo contacto, y tiñe, o destiñe, la nueva relación, en función de la experiencia de vida, que es la que nutre al fenómeno del contacto, en función de su meta-conocimiento del mundo relacional.
Tocar
Tocar es obviamente contactar. Hablan los Polster`s de los tabúes sociales relacionados con el tocar, cómo es un acto reprimido desde la infancia. Hay infinidad de introyectos relacionados con el tocar desde la infancia: "Niño no te toques ", y si en tiempos pasados el tocarse era un acto penado, en la actualidad en nuestra sociedad tampoco está demasiado "bien visto" el tacto, que queda en un somero apretón de manos, y poco mas. Sociedad vanidosa con culto al cuerpo para la exhibición de su belleza desde la distancia mas que desde la intimidad. La inmediatez del tacto atraviesa los estratos intelectuales y cuaja en experiencias palpables de reconocimiento personal (Polster`s) La piel, junto con los pulmones, es nuestro mayor órgano de contacto. Es la frontera que delimita nuestro mundo externo de lo interno, es a través de ella, como mostramos nuestra voluntad de contacto hacia el otro, es en la piel donde se producen las somatizaciones mas visibles a la dificultad en, o a la falta de, contacto. El tacto es un acto de compromiso y muchas veces lo evitamos, o matizamos, por las posibles consecuencias de nuestra conducta, reprimimos el instinto en el momento de sentirlo, o lo llevamos al pensamiento donde hacemos con él cualquier cosa menos lograr el contacto cierto, con lo que nos quedamos insatisfechos quedando sin cerrar la toma de conciencia inicial.
De la misma forma al decir que si a un contacto aceptamos las consecuencias del mismo, nos arriesgamos a vivir el momento limpiamente, sin una proyección de futuro, o sin intención manipulativa, lo vivimos sabiendo que el deseo que lo origina es atemporal y que dura mientras se produce, sabiendo cerrar el ciclo de la experiencia mediante la retirada que necesite nuestra necesidad.
Gustar Degustamos con lengua y boca que son nuestros órganos de contacto al exterior de todo el sistema digestivo, junto con garganta, faringe y estómago conforman todo el sistema que alimenta nuestro organismo La parte sensorial, las necesidades no solo alimenticias, sino mas bien todas las que son nutritivas para la persona.
A través la moralidad de las formas el gusto ha quedado relegado como un mero placer dionisíaco, que lo es, olvidándonos que es un placer necesario para la satisfacción personal, ya que el gusto estimula y recompensa la acción de comer, y cuando este sentido no es desarrollado origina frustración, y se convierte en un pesado introyecto que opera sobre nosotros. Para Perls el comer significaba lo que el ambiente puede ofrecer a la persona, un acto de elaboración y asimilación, y para lograr la satisfacción a través de la alimentación necesitamos degustar aquello que ingerimos, hacerlo nuestro con gusto antes de desestructurarlo para
luego asimilarlo adecuadamente. Crecemos y nos mantenemos mediante alimentos que masticamos (con lo cual comienza el proceso de desestructuración) y digerimos (con lo cual se continúa el proceso cambiando aún más allá los alimentos hasta llegar a partículas químicas que el cuerpo puede utilizar).
El alimento físico una vez adecuadamente digerido y asimilado, pasa a ser parte nuestra, se convierte en hueso, músculo y sangre. Pero alimentos que son tragados enteros, sin degustarlos, que engullimos por así decir, no porque lo queremos sino por obligación, yacen pesadamente en el estómago. Nos ponen incómodos, queremos vomitarlos y sacarlos de nuestros sistemas. Si no lo hacemos, si suprimimos nuestra incomodidad, nuestra náusea y nuestro deseo de deshacemos de ellos, entonces finalmente logramos digerirlos dolorosamente o incluso nos intoxican. De hecho el sentido de la palabra "gusto" es atribuido al talante estético de la persona: "tiene buen o mal gusto".
Oler
Es la función de contacto mas primitiva, en los animales es el gran medio de reconocimiento, el olfato nos habla de intuición, el olfato que abre el viento y nos avisa y dispone en el ambiente. La nariz es nuestro órgano sensorial mas prominente y está considerado también el mas sincero, es una cazadora y nos avisa de las posibilidades que están ante nosotros, ¿Entre que cosas distingo, cómo las huelo....?. Existen en nuestro lenguaje popular innumerables refranes relacionados con el olfato: Esto huele mal...Huele a rayos.. Me huele a chamusquina....Huele que alimenta....En esta sociedad narcisista el olor corporal mas que evitado está mal visto, se evita el olor personal mediante perfumes, desodorantes, champús, jabones y pastas dentífricas, con lo que se hace imposible que podamos reconocer al otro a través de su propio olor. Pero el olor, el olfato que nos permite el sentido también es el mayor órgano de contacto que disponemos, ya que es la parte externa de todo nuestro sistema respiratorio.
La respiración es un acto rítmico. Se compone de dos fases, inhalación y exhalación. La respiración es un buen ejemplo de la ley de la polaridad: Los dos polos, inspiración y expiración, forman con su constante alteranancia, un ritmo.
Un polo depende de su opuesto, y así la inspiración provoca la expiración, etc.. Un polo no puede vivir sin el otro. porque si destruimos una fase desaparece también
la otra. Un polo compensa al otro, y los dos juntos forman un todo. Respiración es ritmo, el ritmo es la base de la vida. La función central de la respiración es un proceso de intercambio: inspiramos oxígeno del aire conduciéndolo a los glóbulos rojos, y expiramos expulsando el anhídrido carbónico. Acoger y Expulsar. Tomar y Dar. El aire es nuestra energía vital primaria, ya que contiene el oxígeno que nos da la vida o el prana, la fuerza vital, que nos proporciona energía.
La respiración actúa en nosotros pero no nos pertenece. El aliento no está en nosotros, sino que nosotros estamos en el aliento. Por medio del aliento nos hallamos unidos a algo que se encuentra mas allá de lo creado, mas allá de la forma. Vivimos en el aliento como dentro de un gran claustro materno que abarca mucho mas que nuestro ser material, pequeño y limitado. La vida, ese secreto supremo que el ser humano no puede definir, no puede explicar. La respiración es el cordón umbilical por el que esta vida viene a nosotros. La respiración hace que nos mantengamos en esta unión.
La respiración impide que el ser humano se cierre del todo, se aísle, que haga impenetrable la frontera de su yo. Por muy deseoso que el ser humano esté de encapsularse en su ego, la respiración le obliga a mantener la unión con lo ajeno al yo. La respiración nos une constantemente con todo. Respiramos el mismo aire que animales y plantas, que nuestros enemigos. Este contacto entre lo que viene de fuera y el cuerpo se produce en los alvéolos pulmonares. El pulmón es nuestro mayor órgano de contacto.
Junto con la piel son los dos elementos de contacto, pero mientras el contacto a través de la piel está sujeto a nuestra voluntad, es intenso, directo y comprometido, el contacto que hacemos con los pulmones es indirecto, pero obligatorio. No podemos evitarlo ni ante la persona que nos produzca la mayor antipatía, ni ante aquella que nos deje sin aliento. El pulmón es órgano de comunicación ya que el aire expirado, modulado por laringe y cavidad bucal, nos permite hablar. Si hablamos de aliento, hablamos de libertad. Con el primer aliento empezamos nuestra vida y con el último la terminamos Con el primer aliento damos también el primer paso por el mundo exterior al desprendernos de la unión
simbiótica con la madre y hacernos autónomos, independientes y libres. Cuando a
uno lo cuesta respirar, puede ser síntoma de que teme dar por sí mismo los primeros pasos con libertad e independencia. La libertad le corta la respiración, le produce temor. Es habitual el resfriado con su correspondiente congestión, que implica un claro deseo de evasión y de falta de comunicación en una actitud defensiva. La sinusitis crónica resalta la limitación para pensar, limita la capacidad olfativa y bloquea la intuición y la capacidad de comprensión.
Límite o Frontera de contacto
Es el punto en el que se experimenta el Yo (organismo) en relación con lo que no es el Yo (ambiente). Se construye a lo largo de toda la vida, tiene que ver con todo lo vivido y aprendido en el crecimiento de la persona, es lo intrínseco que posibilita el cambiar cada encuentro y ajustarlo creativamente en las distintas situaciones de vida. Los límites son procesos de la experiencia, un límite es un proceso de separar y conectar. El proceso de contacto es el órgano de encuentro, es el compromiso con el ambiente.
La "frontera o límite" no se refiere a algo que separa al organismo de su ambiente, más bien limita al organismo y su ambiente, lo contiene, lo protege.
Una persona existe al diferenciarse de otra y al contactarse con otra, éstas son las dos funciones de un límite, para estar bien contactado con el mundo propio es necesario que La persona se arriesgue a descubrir y llegar a los propios limites.
Al actuar dentro de los límites el contacto se puede desarrollar con satisfacción.
Si lo hacemos desde el límite mismo, el límite de la frontera del yo, el contacto se hace con mas riesgo y la posible satisfacción es mas incierta, y, traspasando nuestro límite el contacto es mas bien imposible, ya que, o no estamos actuando en función de nuestra necesidad real, o bien, estamos expuestos a una situación que nuestro organismo no puede tolerar, sea físico o psíquico, falta de alguna necesidad física básica, o situaciones psicológicas que excedan la experiencia admisible para la persona, y que lleven a la interrupción del contacto (bloqueos, pérdidas de memoria o conciencia, dolor por la pérdida, alteración del estado de ánimo....)
La forma en que una persona bloquea o permite la conciencia y la actividad en la frontera de contacto es su forma de mantener el sentido de sus propios límites. (Polster`s)
El contacto es una función que se desarrolla en la frontera que une a la persona y a la vez la separa de otros, esos otros pueden ser otro organismo, un objeto inanimado, o incluso
una nueva cualidad o habilidad que la persona ha desarrollado en si mismo. Los límites
eficaces no son rígidos, son permeables y permiten encuentros en libertad entre el organismo
y el ambiente, son flexibles para poder abrir y cerrar la gestalt.
La frontera de contacto se construye a lo largo de toda la vida, tiene la característica intrínseca
de cambio que permite a la persona realizar un ajuste adecuado y creativo en las distintas
situaciones por las que va atravesando y es determinada por todas las experiencias
de vida, por aptitudes aprendidas que sirven para vivenciar nuevas contactos.
Conforme la persona va creciendo va fortaleciendo una capacidad de afrontamiento en
determinados aspectos, pero esto a la vez puede traer resistencias en el crecimiento de otros
aspectos de su vida, de su frontera, zonas que quedan rezagadas y que siguen anclando
a la persona en la inseguridad y la duda. El miedo a la ruptura de la frontera habitual es mas
fuerte internamente que la voracidad por lo nuevo, la persona por mucho que explore y
modifique siempre tendrá a su disposición sus conocidas actitudes ante el mundo, sus
normas ya conocidas de conducta y los viejos propósitos, evidentes o encubiertos, que
motivaban su quehacer, los que, puestos a su servicio, transformando la actitud manipulativa
que pudieran causar en el entorno, y en el conocimiento de las consecuencias hacia
uno mismo y hacia el mundo, pueden servir para establecer una adecuada relación de
contacto con el mundo.